Desde la pantalla de inicio
El widget enseña lo de hoy y se registra con un toque, sin entrar en ninguna parte. Y si solo te importa un hábito, hay un widget pequeño para él solo.
La app de hábitos que no te roba tiempo. Vive entera en tu móvil: sin cuentas, sin nube y sin una sola línea que salga a internet.
Versión 1.0.0 · Android 8.0 o superior · 100% libre, GPL-3.0-or-later
El nombre tiene truco
Bito + Habi = hábito
La app y la criatura que vive dentro son las dos mitades de la misma palabra. Ninguna funciona sin la otra, que es justo lo que pasa con los hábitos.
Tres maneras de registrar. Dos de ellas ni siquiera te piden abrir la app.
El widget enseña lo de hoy y se registra con un toque, sin entrar en ninguna parte. Y si solo te importa un hábito, hay un widget pequeño para él solo.
El recordatorio llega con el botón puesto. Lo pulsas y queda apuntado sin desbloquear nada más.
Una pantalla al final del día para cerrar lo que quedó suelto. Sellas el día y se acabó.
Fallar un día no borra un mes. Hay congeladores para los días imposibles y puedes apuntar hacia atrás cuando te acuerdes tarde.
Ocho vasos de agua, veinte minutos de lectura o un día más sin fumar. Cada tipo se registra como pide su forma.
El aviso cambia de tono según la hora del día y según a quién le hayas dado la voz. Por la mañana plantea el día; por la noche te ayuda a cerrarlo.
Mapas de calor, récords y logros que se ganan solos. Los números están para que veas cómo vas, no para presumir en ningún sitio.
Su cara refleja cómo llevas la semana, se hunde como gelatina justo donde lo tocas y te sigue con la mirada. Lo vistes con los puntos que te gana tu constancia, y te habla con la voz que tú elijas.
Pruébalo: elige su voz
La misma semana, contada por el Sargento
«Aceptable. Tú y yo sabemos que puedes más.»
Exige porque cree en ti. Frases cortas, cero relleno, y el elogio llega seco y como quien ya contaba con ello.
La misma semana, contada por la Cheerleader
«Buena semana. ¡Y la que viene, mejor!»
Celebra en grande lo que es grande y se queda cerca en los días malos. Nunca te endulza una recaída.
La misma semana, contada por la Neutra
«Semana dentro de lo normal. Sigue así.»
Constata con precisión y deja siempre una puerta pequeña abierta. Cálida en voz baja, sin una sola exclamación.
Se elige al empezar y se cambia cuando quieras. La cara también cambia: mírale los ojos, las cejas y la boca.
La joya de la corona
Por eso las copias de seguridad no son un ajuste escondido en Bito: son parte del motor. Cada copia lleva todo —hábitos, registros, rachas, puntos, logros y lo que Habi lleva puesto— y va a la carpeta que tú elijas. La tarjeta de memoria, un pendrive, una carpeta que otra app sincronice por ti. Donde tú digas.
Un JSON que abres con el bloc de notas y entiendes. Tus datos no se te devuelven en un formato que solo Bito sepa leer.
Le pones una contraseña y el fichero se vuelve ilegible incluso para Bito. Sin esa contraseña no hay vuelta atrás, y eso es justo lo que quieres.
Las copias automáticas se hacen y van rotando las últimas, sin que tengas que acordarte de nada.
Antes de tocar nada te enseña qué va a entrar y qué va a cambiar. Decides tú, con la información delante.
Cómo se cifra
Para quien quiera mirar dentro
Bito no te pide que te fíes de su palabra. El código está entero ahí fuera y la promesa de privacidad se comprueba en una línea.
La app no puede mandar tus datos a ninguna parte porque no declara el permiso para hacerlo. Clona el repositorio y ejecuta esto:
grep -o 'android:name="android.permission[^"]*"' \
app/src/main/AndroidManifest.xml
Salen cuatro: notificaciones, alarma exacta, arranque del sistema y vibración. INTERNET no está, y sin él no hay red que valga.
Funciona igual en GrapheneOS. La lógica de rachas, puntos y ánimo vive aparte de Android y se prueba sola.
Una lista de features se puede cambiar cuando conviene. Esto no: es la forma de la app, y es lo que la licencia protege.
Bito empieza por los hábitos porque es donde la fricción se nota más. Pero la idea de fondo es más ancha: un sitio tranquilo para todo lo que cuesta empezar, con Habi de por medio.
Un hábito que no arranca y una tarea que llevas tres semanas esquivando fallan exactamente por lo mismo. Bito ya sabe tratar el primero. El segundo viene detrás.
Es una dirección, no un calendario. Nada de esto lleva fecha puesta.
Lo siguiente
F-Droid, Google Play y las que hagan falta. Para no tener que explicarle a nadie qué es un APK.
Eso que sigue en la lista desde hace un mes y que no es un hábito. La otra mitad del problema.
Habi tiene cuerda para rato.
Se instala en un minuto y no te va a pedir nada a cambio. Ni ahora ni después.
Descargar Bito 1.0.0